Estoy enfadado con Dios. Estoy enfadado con el Todopoderoso. Pero no tengo miedo. Yo creo en un Dios que ayuda, no que castiga. Yo creo en un Dios al que se ama , no al que se teme.
Pero estoy enfadado con El. Hace justo cuatro meses y un dia se llevo a un ángel con el, hoy se lleva a otro.
Siempre hemos dicho que la criatura que venía a estar con nosotros era nuestro particular Mesias ahora ya no lo tenemos. A cambio estamos destrozados.
Hemos vuelto a perder a nuestro Mesias.Nadie da una explicación cierta, nadie nos da un motivo, solo se que ya no está con nosotros.
Hace justo un mes y un dia, fuimos a la misma farmacia de guardia a la que hoy hemos ido a por el tratamiento que le han puesto tras el legrado a Mercedes.
Paradojas de una mierda de vida que nos ha tocado vivir.
Habia una canción de Maná que decía que "cuando los ángeles lloran, lloverá"
Ahora llueve, llueve en el cielo y en nuestras mejillas, llueve en un corazón que no encuentra consuelo mas allá del abrazo inseparable de Mercedes y mio.
No hay derecho.
Hace unos dias, mira que paradoja, leía en el periódico que, en Sevilla, el 35% de las mujeres están en riesgo de embarazo no deseado. Y por qué no hablan del enorme porcentaje de personas que lo deseamos y no lo conseguimos.
Esto es una mierda.
Ni los médicos son capaces de dar una explicación. Solo le echan las culpas a la naturaleza, a que el cuerpo es sabio.
Pero ¿donde acaba el cuerpo y empieza el alma? Donde acaba el corazón físico y empieza el emocional?¿Por qué no van de la mano?
No hay consuelo para tanta ilusión.
Siempre hemos llamado a nuestra criaturita por Mesias, nuestro Mesías. Dios ha querido que se vaya con El. Quizá ahí arriba haga mas falta, quizá el Niño Jesús, que es el que hace los niños según Pablo, lo necesite para hacerlo en otro sitio donde haga mas falta, nosotros tenemos a Pablo y es la mayor suerte que hemos tenido en la vida.
Quizá sea un segundo aviso de que no debemos tener otro hijo por el motivo que sea, pero ¿quien tiene huevos de oir el tercer aviso?
No lo se, sigo enfadado con El, pero cuando miro a Pablo, siento que me hace un guiño, quizá para quitarse algo de culpa de lo alto. No lo se.
Solo me queda cuidar de Mercedes y que Pablo no se entere de nada. Ya me inventaré algo.
Ahora solo me queda dedicarle a estos dos ángeles una canción de Nacho Cano, otro de los genios de este loco mundo.
Se llama Niño no nacido. Va fuerte fuerte para que llegue al cielo.
Os quiero ángeles, os quiero mucho.
Solo pediros que, vayais al hogar donde el Niño Jesús quiera, hacerles todo lo felices que podáis. Seguro que se lo merecen mas que nosotros.
Y, como no, daros las gracias por la felicidad que envolvía a la ilusión. Esa nos la quedamos si no os importa.
Un beso.
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